No era un día cualquiera
tampoco era un día más.
Era el día que queríamos que fuese.
Llevábamos un mes sin vernos,
un mes sin besarnos,
sin acariciarnos...
Nos vimos solos,
los dos,
ante la inmensidad
del universo...
y nos fundimos en uno
hasta que sentimos
que nos dolía el alma
de tanto amar
y el sudor
impregnó nuestros cuerpos
de un sentimiento de satisfacción
reciproca.









De desahogo y satisfacción. Bello poema. Bella como tú que escribes y sientes desde tan adentro.
ResponderEliminarSaludos.