Acababan de llegar a la ciudad.
Buscaban una puerta mágica que le llevaba al centro de la tierra a través de unas escaleras y pasadizos secretos...
De repente vieron unas escaleras que conducían hacia una verja escondida entre la maleza. Se prepararon concienzudamente antes de acceder a ella y cuando llegaron justo junto a la verja, aquella que daría acceso a sus sueños de conquistar el centro de la tierra, se dieron cuenta de que tan solo era una trampilla de gas.
Y tuvieron que seguir desanimados buscando su puerta de acceso... Eso sí, a partir de ese momento tuvieron en cuenta que las aparencias engañan y si lo bello puede ser en el fondo algo feo, lo que les llevaría a las maravillas del centro de la tierra no tenía porqué ser bello.









Las apariencias engañan, Alicia. Nunca descartar un camino, no despistarse del cruce desde el cual se ve el mapa de los senderos. Desandar lo andado no es fracaso. Reiniciar otra senda es fortaleza.
ResponderEliminarOtro beso :)
És realment preciós el text...
ResponderEliminarEnhorabona...
Besets!!!
Me ha encantado tu blog, gracias por enseñarme el camino.
ResponderEliminarque chasco me llevé
ResponderEliminarpero, a pesar de todo, la escalera y la verja molaban xD
A veces pasa, aunque por lo que se ve en la foto, la puerta realmente prometía.
ResponderEliminarMíralo por el lado bueno, han puesto lo del gas de una forma elegante.