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20 mar 2012
Empezó la primavera
Llegó el primer día de la estación de nombre largo.
Llegó con lágrimas del mediterraneo,
que espera con alegría las visitas del verano.
Llegó dejando atrás un invierno raro.
Llegó con buenos augurios tras aquel otoño olvidado.
Llegó la primavera aguada animando.
2 jun 2010
El jardín. 2

...Y con nosotros el jardín va cambiando y evoluciona... y unos animalitos entran y otros salen y unas flores nacen y otras mueren... y pasa la primavera y el verano, el otoño y el invierno. A veces llueve y otras sale el sol.
Pero el jardín sigue siendo el jardín, el mismo jardín.
17 may 2010
Locuras de una noche de mayo
Siento,
canto,
existo,
sandalias en invierno
en una cabeza descalza.
Sombrero para desayunar,
horneado.
Sazonada la lámpara
que a mis pies fue a parar.
Longanizas
como besos
que nadie olerá.
Suspiros de veranos pasados.
Almuerzos
perdidos
en el colegio.
Abrazos de abuelos
a niños que no volverán.
La primavera la sangre altera
y los pedazos de sal
se esparcen por el suelo
como una piedra con una sonrisa pintada
y los sexos de las nubes se confunden
con mariposas que se convierten en orugas...
El otoño llegó
y trajo consigo un sol
que enfría hasta al más caldeado
y los cepillos de dientes
escriben en paredes pintadas con sangre
que los besos más grandes
siempre te los dará tu madre.
Pero yo sabré calentarte
como nunca hizo nadie.
Me despido.
Con saludos,
abrazos,
suspiros,
te quieros,
caricias,
almohadas que golpean tu espalda
y un lametón en la cara.
canto,
existo,
sandalias en invierno
en una cabeza descalza.
Sombrero para desayunar,
horneado.
Sazonada la lámpara
que a mis pies fue a parar.
Longanizas
como besos
que nadie olerá.
Suspiros de veranos pasados.
Almuerzos
perdidos
en el colegio.
Abrazos de abuelos
a niños que no volverán.
La primavera la sangre altera
y los pedazos de sal
se esparcen por el suelo
como una piedra con una sonrisa pintada
y los sexos de las nubes se confunden
con mariposas que se convierten en orugas...
El otoño llegó
y trajo consigo un sol
que enfría hasta al más caldeado
y los cepillos de dientes
escriben en paredes pintadas con sangre
que los besos más grandes
siempre te los dará tu madre.
Pero yo sabré calentarte
como nunca hizo nadie.
Me despido.
Con saludos,
abrazos,
suspiros,
te quieros,
caricias,
almohadas que golpean tu espalda
y un lametón en la cara.
23 may 2009
Y el invierno vino y se fue
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